La Ruta de los Castillos del Vinalopó
Recorrer el interior de Alicante es encontrarse con castillos en lugares que, a primera vista, parecen imposibles: sobre grandes rocas, en lo alto de una montaña o dominando un valle.
La Ruta de los 9 castillos de Alicante recorre unos 100 kilómetros y permite conocer algunas de las fortalezas medievales más importantes de la provincia. Las numerosas paradas nos llevan por Villena, Biar, Banyeres de Mariola, Castalla, Sax, Elda, Petrer, Novelda y Elche.
Cada castillo tiene algo que lo hace diferente: una torre, una vista, una forma curiosa o simplemente su ubicación.
1. Villena: El coloso que vigila el horizonte
El Castillo de la Atalaya de Villena es una de las fortalezas más llamativas de la ruta. Su tamaño y su posición hacen que destaque sobre el paisaje y que pueda verse desde distintos puntos de la ciudad.
El castillo tiene origen almohade y conserva diferentes espacios defensivos, como sus murallas, aljibes y torres.
Uno de sus elementos más especiales es la bóveda nervada de la torre del homenaje, una pieza de origen islámico poco habitual en este tipo de construcciones.
También merece la pena subir a las partes altas del castillo. Desde allí se puede observar el paisaje del Alto Vinalopó y, a lo lejos, los restos del cercano Castillo de Salvatierra.
2. Biar: Una joya medieval a un paso del mediterráneo
A tan solo 9 kilómetros de Villena se encuentra Biar, un encantador municipio medieval oculto en el interior de la provincia de Alicante.
Coronando una majestuosa colina a 750 metros de altitud se alza su imponente castillo, una fortaleza de origen musulmán construida a mediados del siglo XII.
Declarado Monumento Nacional en 1931, este baluarte defensivo se asienta sobre un cerro rocoso, una ubicación estratégica que explica por sí sola su importancia militar histórica y que hoy regala unas vistas espectaculares del casco urbano y de gran parte del valle.
Este municipio destaca por su rico patrimonio histórico y natural. En el casco antiguo sobresale la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, famosa por su fachada y campanario. Asimismo, ofrece un entorno verde único, el Paseo del Plátano coronado por un árbol monumental con más de dos siglos de historia.
3. Bañeres: El centinela de las alturas
A unos 16 kilómetros de Biar llegamos a Banyeres de Mariola.
Su castillo se encuentra a unos 830 metros de altitud, en una posición elevada desde la que domina el entorno.
La fortaleza tiene origen almohade y mantiene el aspecto de un castillo preparado para controlar el territorio.
En su interior se encuentra el Museo Festero, dedicado a las fiestas y tradiciones de Banyeres. Es una forma sencilla de conocer también la cultura del municipio, más allá del propio castillo.
4. Castalla: El mirador del corredor secreto
A unos 19 kilómetros de Banyeres se encuentra Castalla.
El castillo está construido sobre un espolón de roca y domina el valle del río Verde. Su aspecto exterior es el de una fortaleza medieval, pero en su interior guarda una parte muy diferente: un palacio renacentista.
Esta combinación es uno de los elementos que hacen especial la visita. En un mismo recinto se pueden ver las estructuras defensivas y los espacios más señoriales que se añadieron posteriormente.
La Torre Grossa es uno de los puntos más destacados del conjunto y desde ella se obtiene una buena panorámica del entorno.
5. Sax: El navío esculpido en la roca
A unos 21 kilómetros de Castalla llegamos a Sax.
Aquí el paisaje vuelve a ser protagonista. El castillo se encuentra sobre una gran peña de unos 524 metros de altitud y parece estar completamente unido a la roca.
Su torre del homenaje destaca especialmente en el perfil de la montaña y domina el valle que se extiende entre Sax, Elda y Villena.
El castillo fue una pieza importante dentro de la defensa del Alto Vinalopó y actualmente es de propiedad municipal desde 1980. La fortaleza está restaurada, aunque las visitas al interior se concentran en determinadas fechas.
6. Elda: De bastión a Palacio Condal
A unos 9 kilómetros de Sax encontramos el Castillo de Elda, situado sobre una pequeña elevación junto al río Vinalopó.
Su origen está en una fortaleza almohade construida para proteger la población.
Con el paso del tiempo, el edificio cambió de función y la familia Coloma lo convirtió en un Palacio Condal.
Durante el siglo XIX sufrió numerosos expolios y perdió buena parte de sus elementos originales. Por eso, hoy encontramos principalmente los restos de aquella construcción.
El castillo está declarado Bien de Interés Cultural y forma parte del patrimonio histórico de la ciudad.
7. Petrer: El balcón del valle
Apenas 3 kilómetros separan Elda de Petrer.
Su castillo se encuentra en una elevación junto al casco urbano y ofrece una amplia vista sobre el Valle del Vinalopó.
Es una fortaleza de origen musulmán, construida entre finales del siglo XII y comienzos del XIII. Su planta poligonal y sus murallas almenadas son algunos de sus rasgos más característicos.
Por su enorme valor histórico, fue declarado conjunto histórico-artístico de Interés Nacional en 1983.
Actualmente, además de su valor histórico, el castillo se utiliza para diferentes actividades y exposiciones culturales.
8. Novelda: El desafío geométrico que rompe las reglas
A unos 13 kilómetros de Petrer llegamos al Castillo de la Mola, en Novelda.
Su elemento más conocido es, sin duda, su torre triangular. Su forma es poco habitual y la convierte en una de las construcciones más curiosas de esta ruta.
El recinto tiene un origen almohade, aunque posteriormente se añadieron elementos durante la etapa cristiana.
Declarado Monumento Nacional en 1931. Hoy en día, el recinto amurallado está restaurado y es muy fácil de caminar.
Además, el castillo comparte el cerro con el conocido Santuario de Santa María Magdalena, por lo que en una misma visita podemos encontrar dos edificios completamente diferentes.
9. Elche: El alcázar de la señoría
A unos 21 kilómetros de Novelda llegamos a Elche, la última parada de esta ruta.
En pleno centro histórico, junto al río Vinalopó, encontramos el Palacio de Altamira, también conocido como Alcázar de la Señoría. Aunque el edificio que vemos actualmente corresponde principalmente a finales del siglo XV y comienzos del XVI, se construyó sobre una antigua fortificación islámica.
Sus grandes torres y murallas recuerdan la función defensiva que tuvo este espacio, aunque posteriormente también fue utilizado como residencia señorial.
Actualmente se encuentra restaurado y forma parte del recorrido del Museo Arqueológico y de Historia de Elche (MAHE).
El Castillo de Santa Bárbara en Alicante
Aunque no forma parte de la ruta oficial de los 9 castillos del Vinalopó, le aconsejamos organizar una visita al Castillo de Santa Bárbara, ya que es la fortificación histórica más cercana a nuestro Hotel Servigroup Montíboli.
Esta imponente mole rocosa se alza a 167 metros de altitud sobre el nivel del mar y se ha convertido en un gran icono de la ciudad de Alicante.
Su origen se remonta al siglo IX y en 1961 fue declarado Monumento Histórico-Artístico, contando actualmente con la protección de Bien de Interés Cultural.
Una ruta para descubrir el interior de Alicante
La Ruta de los Castillos del Vinalopó permite recorrer una parte de la provincia muy diferente a la imagen más conocida de Alicante.
En unos 100 kilómetros pasamos de grandes fortalezas como la de Villena a castillos construidos sobre enormes peñas como el de Sax, palacios como el de Elda o conjuntos tan curiosos como el de la Mola en Novelda.
Y todos tienen algo en común: siguen formando parte del paisaje de los pueblos y ciudades que encontramos a lo largo del Vinalopó.
Preguntas frecuentes sobre la ruta
¿Qué es la Ruta de los Castillos del Vinalopó? Es un recorrido cultural e histórico por el interior de la provincia de Alicante, en España, que conecta antiguas fortalezas medievales.
¿Se puede hacer en un solo día? No es recomendable. Aunque hay unos 75 a 100 kilómetros de distancia total, lo ideal es dividir el viaje en varias jornadas.
¿Cuál es el origen de estas fortalezas? Son de origen andalusí y durante la Edad Media sirvieron como línea defensiva y de frontera entre el Reino de Valencia y Castilla.